miércoles, 11 de abril de 2012

En el corazón del sueño

Texto de mi presentación del acto de Amnistía Internacional, conmemorando su cincuenta aniversario, celebrado hoy en Granada, con el título “Poemas en pie de paz” y en el que participaron Ángeles Mora, Juan Carlos Friebe, Javier Bozalongo, F. David Ruíz, Alejandro Pedregosa y Daniel Vázquez Barro.



"Esto dice el poeta:


Abril es el mes más cruel, hace brotar
lilas en tierra muerta, mezcla
memoria y deseo, remueve
lentas raíces con lluvia primaveral.


Estamos en Abril sí, ha llovido, la sabia sube desde las raíces en una tierra que hace sólo unos días parecía baldía, requemada. Pero sin embargo no es tan cierto que el mes de Abril sea el mes más cruel. Estamos aquí, juntos, y eso es una buena noticia: nos une hoy una mezcla de memoria y deseo. Memoria de todos los que padecen, han padecido y padecerán graves lesiones en sus derechos como seres humanos. Deseo de que este hecho llegue algún día ser un mero recuerdo pasado, una pesadilla abandonada al hastío del olvido.

Construir la memoria y el deseo no es fácil, pero en mi opinión, el lenguaje poético tiene un destino privilegiado en esta tarea.  Y no con ello quiero decir que, para desarrollarla, la poesía deba ser necesariamente…
…, poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego, arma cargada de futuro expansivo que nos apunta al pecho, o
…, petitorio de la paz y la palabra, escritura en defensa del reino del hombre y su justicia, o
…, llamado a los vientos del pueblo que nos llevan, nos arrastran, nos esparcen el corazón y nos aventan la garganta, o
…,desnuda constatación de que el techo es de piedra, de piedra son los muros y las tinieblas, de piedra el suelo y las rejas, las puertas, las cadenas, el aire, las ventanas, las miradas, y de que estamos muriendo en esta larga noche de piedra….

No, creo que no es imprescindible enfocar así la tarea poética para estar ineludiblemente del lado de lo humano. Pero tampoco creo que haya que situarse en el otro extremo: el poeta que rasgaba sus versos baldíos al comienzo de mi intervención renegaba violentamente de la idea del poeta-filósofo, considerando la Poesía y la Filosofía como antagónicos. Yo sí creo que necesitamos poetas-filósofos, como necesitamos jueces-poetas que hagan “justicia poética”.

Pero lo que sí me resulta imprescindible, innegociable y urgente es que los poetas, filósofos o no, jueces o no, hagan poesía, buena poesía. Porque el buen lenguaje poético tiene siempre, por sí mismo, una inmensa capacidad revolucionaria. Es siempre un grito inconformista, una mirada diferente de la realidad, una posibilidad creadora, una negativa a aceptar que lo que se nos cuenta, sea necesariamente lo que no puede ser de otra manera. No, otro mundo es posible y necesitamos que la poesía nos ayude a verlo así.



Todos los represores que en el mundo han sido lo tienen claro: los poetas han sido siempre objetivo prioritario de sus fauces. Granada lo sabe bien –bueno, aquella parte de Granada que no ha sido desmemoriada-. Sí, muchos poetas hubieran sido en su día, son y, por desgracia, serán presos de conciencia de Amnistía Internacional

Por eso es un lujo estar hoy aquí y para Amnistía un privilegio contar con un grupo tan señalado de enamorados y enamoradas hablantes de la belleza dispuestos a rememorar los 50 años de existencia de nuestra organización y a desear que no haga falta que exista otros 50 años más .

Gracias de verdad a todos y a todas, poetas hablantes y poetas escuchantes, pues quienes habéis venido esta tarde a estar aquí lo hacéis impulsados por el ritmo poético que guía a los insurrectos y pensáis –en contra esta vez del poeta y del duende- que sí se pueden abrir semillas en el corazón del sueño. Os necesitamos, os queremos. 


Termino ya. Y lo hago con un breve poema de un ourensano, como en realidad yo, nacido un 25 de abril, como yo, aunque unos cuantos años antes que yo…




Un día nos veremos
al otro lado de la sombra del sueño.
Vendrán a ti mis ojos y mis manos
y estarás y estaremos
como si siempre hubiéramos estado
al otro lado de la sombra del sueño


¿Puede haber algo más fieramente humano que estos versos, escritos derechos en un mundo que todos queremos que deje de contarse, a sí mismo, torcido?
Gracias".

Imágenes: Amnistía Internacional

1 comentario:

  1. Qué pena no haberme enterado del acto de Amnistía Internacional.Me hubiera encantado oir el relato y los versos ;al leer el texto ,se abre el alma completamente,se estremece y duele.

    Gracias,Pablo por compartir este texto.

    Un abrazo
    Filo García

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